Proindiviso, la manzana de la discordia.

¿Qué es un proindiviso?

Un proindiviso es una propiedad que pertenece  a varias personas, cada una posee una parte del bien de manera que no se puede  determinar qué parte del bien le pertenece a cada propietario. El proindiviso tiene el problema de no poder identificar qué le corresponde a cada una de la partes, pues se trata de una cuota o participación abstracta sobre el total del bien. Por ejemplo, es el caso de una vivienda que pertenece a 4 propietarios; se sabe que cada uno posee un 25% de la vivienda, pero un 25% de cualquier parte de la vivienda. No se puede afirmar que uno es el dueño del comedor, el otro de la terraza, el otro del garaje, etc. Esta característica hace que sea difícil administrar una propiedad en proindiviso, porque al no existir una división material del inmueble todos son dueños de todo y ninguno de nada, motivo por el  que en algunos casos es necesario fijar reglas claras para la administración de la propiedad, de manera que ningún copropietario resulte afectado por los gastos o la actividad de los otros comuneros. Hay propiedades que sí se pueden dividir y así individualizar la parte que le corresponde a cada uno, por ejemplo un terreno; pero si la partición no es posible, la solución pasa por vender el bien y repartir entre todos lo obtenido según la parte que cada uno posea. En cambio, los proindivisos se transforman en una envenenada manzana de la discordia cuando los partícipes en la propiedad no logran ponerse de acuerdo en el uso a dar al bien, la venta o los gastos, porque es necesario la autorización de todos los propietarios, aunque alguien no tenga más que una mínima participación en la propiedad común. Para cualquier decisión a tomar sobre la propiedad, se debe realizar en conjunto, lo que da un inmenso poder para paralizar cualquier acción sobre el inmueble a cualquiera de los copropietarios del mismo.

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División judicial de la vivienda

División Judicial de la vivienda:

El Código Civil especifica que ningún copropietario está obligado a permanecer en comunidad, pudiendo pedir en cualquier momento que se divida la cosa común. Para ello:

  • Interponer demanda de división de la cosa común, ante el Juzgado de Primera Instancia de lugar donde se encuentra situada la vivienda.
  • Interpuesto el procedimiento judicial, lo normal es que el Juez dicte sentencia por la que:
    • Se declara la extinción de la situación de proindiviso del inmueble, declarando la indivisibilidad del mismo.
    • Se declara la venta del inmueble en pública subasta.
  • La subasta judicial. Se establece para quien quiera hacer la compra. Para acudir a subasta, hay que hacer el depósito de una fianza, que se devolverá en caso de no comprar el inmueble finalmente. Los propietarios actuales no tendrán obligación de prestar fianza si quiere acudir.

5. Gastos:

Finalmente, los gastos que deben contemplarse son:

  • Los de notaría, para el cambio en la escritura.
  • Los de registro, para el cambio de titularidad en el Registro de la Propiedad.
  • Los impuestos, como el ITP-AJD, o la pérdida o ganancia en el IRPF, así como las deducciones por adquisición de vivienda habitual.
  • Y los gastos por la contratación de otros profesionales que hayan tomado parte en el proceso, como peritos, abogados y procuradores.