Una pregunta muy recurrente en los últimos años es la que aborda a miles de parejas rotas cuando cada uno comienza su camino sin la que fue su media naranja, ¿qué hacer con el inmueble cuando se desea dejar de tener en común esta propiedad? Las primeras dudas hacen referencia al régimen que tiene la propiedad conjunta ¿es un bien en proindiviso o pertenece a la sociedad de gananciales?
Se acaba el amor y aparece la guerra por el proindiviso y las propiedades.
Muchas veces, cuando una pareja rompe una relación, empiezan los problemas con las propiedades y proindivisos. Con un simple vistazo al panorama de nuestra sociedad, podemos comprobar que existe un ejercito de propietarios que llevan años sufriendo, intentando deshacerse de una vivienda y su correspondiente hipoteca en la que en su día se embarcaron con su ahora expareja. Después de un tiempo unidos, ahora llega el momento de desvincularse y no siempre es fácil.
La venta de proindivisos no tiene porque ser problemática.
En los últimos meses se ha producido en España un aumento de las “malas” ventas de los proindivisos. Basta con revisar las páginas web de inmobiliarias de entidades financieras y portales del sector para comprobar la existencia de venta de viviendas a precios asombrósamente bajos. Cierto es que el mercado inmobiliario en España ha bajado los precios notablemente. Sin embargo con los desacuerdos ocasionados por los indivisos, podemos encontrar viviendas ofertadas a precios tan irrisorios como 1.000 euros. Hablamos de proindivisos de entre el 5% y el 10%.


